
“Si el
declarante decide marcar las dos casillas, suceden dos cosas. Primera, que el
declarante no va a pagar más ni le van a devolver menos que si hubiera optado
por cualquiera de las otras tres posibilidades. Por tanto, sin ningún perjuicio
económico, el declarante puede marcar las dos casillas. Segunda, el Gobierno
entregará un 0,7% a la Iglesia católica y otro 0,7% a los llamados “otros fines
sociales”. No se reparten la mitad del 0,7% para cada uno”.
Ahora hay que decidir qué hacer: poner dos “X” o una “X” por lo menos! pues toda
ayuda a la Iglesia
Católica , directamente o a las entidades que patrocina, es y
será bienvenida.
Y por supuesto rezar
para que estos bienes, tanto los que recibe el Estado como los que recibe la
Iglesia, se administren adecuadamente y con visión sobrenatural.
* Evangelio de san Lucas 20: 25, y
Evangelio de san Mateo 22:21