Si con sentido crítico analicé las
ligerezas de gobernantes conocidos, me propongo ahora aplicarme en el ejercicio
de la templanza en el # Matrimonio. La templanza se conoce poco, pues se asocia
solamente al adulterio. Pero no se trata solamente de mantenerse al margen y a
toda costa de tener relaciones amorosas y sexuales con otras personas distintas
a nuestro cónyuge, cosa que sería romper con el compromiso dado, con la entrega
mutua, y protagonizaríamos una relación sexual extra-matrimonial y adúltera,
claro! Lo que hay que vigilar es el antes
a todo ello para no caer en el después.
Por ejemplo, el evitar de tontear y ligar con la intención o no de tener o no
una experiencia extra a lo habitual. La templanza, es decir, el ejercicio de la
templanza es mucho más.

A colación de todo ello, os digo
que conseguí el libro prohibido de Cásate
y sé sumisa de la periodista, señora Costanza Miriano. Por supuesto que a todos
esos liberales de pro, a las feministas de pacotilla y a los intelectuales de
poca monta no les gustaría el libro aunque lo leyeran, pues lo que propone la señora Costanza es
mucha lucha sobre una misma, y eso de luchar para hacer la vida más agradable a
los demás requiere un esfuerzo muy importante que sin la ayuda de Dios es
imposible. Yo ya me lo estoy leyendo.
Sinceramente, me encanta. Lo leo con avidez a ratitos antes de dormirme por
completo y con los ojos medio cerrados, no tengo otro momento. A pesar de las
circunstancias, me mantiene despierta. Todo lo que dice la señora Miriano es
verdad. Ella relata el vivir y el sin vivir en el #Matrimonio y las diferencias
entre nosotras y ellos. Y da donde duele. Cuando se refiere a la sumisión al
marido no hace referencia a someterse al látigo del esposo infligido a la
esposa, sino al ejercicio constante de la templanza, describiendo
minuciosamente muchísimas situaciones y circunstancias en las que cada día las
esposas y madres nos encontramos. Y la solución que propone, en muchos casos,
es la de enfriar la sangre, en lugar de echarte a la yugular del esposo, pues
ganas no faltan. Y eso es ejercitar la templanza. Es un libro para educar en la diferencia. Y esto
solo es el principio. De las doce cartas que en él puedes leer, de momento solo he
leído dos y media. Así que puedo llegar a ser muy pesada cuando avance más.
No quiero hacer promoción de la web
de amazon, no es mi interés, pero los felicito abiertamente pues la citada
empresa no se dejó llevar por la tontería en boga que promovía retirar el libro
de las ventas, y su decisión de seguir adelante le ha resultado muy beneficiosa.
Y las que lo hemos comprado o nos lo han regalado, hemos obtenido un bien más
grande, leyendo algo que vale la pena.