
He visto diseños de vestidos maravillosos en mujeres
de cuerpos perfectos, complementos, zapatos, tocados, chales, bisutería… Y
también moda para caballero, es decir para el novio.Pero quiero ir más a fondo. Aunque
el vestido para la mayoría de las novias es lo más importante, lo es mucho más
conocer con quién te vas a casar. Y si hay dudas, que se quede el vestido en el
armario. Sin embargo también ocurre - y está condenado al fracaso - que se compra el
vestido antes de tener novio o fecha de matrimonio, esto es un grave error que
aun en tiempo presente se comete. Forma parte de una compra compulsiva con
graves consecuencias. Efectivamente, el vestido deseado existe, pero el hombre
que va a ser el futuro esposo no está tan claro que exista. No es cuestión de probarlo
y decir “Me gusta!” como si se probara una tableta de chocolate. Es cuestión de
conocerse mutuamente.
No nos equivoquemos. El futuro
cónyuge es un ser humano con virtudes y defectos, con salud o no, con ilusiones
o con proyectos, que ama o no olvida nunca, que respeta o se violenta, en fin
una persona a la que se ha de conocer. Siempre se estará a tiempo de comprar un
vestido maravilloso, y seguramente, uno de esos 10.000 que se han expuesto
estos días en Barcelona, nos gustará. Lo más importante es que al momento de
establecer el compromiso de amar y ser amado para toda la vida, no exista ni
una leve duda de con quién te vas a casar.