
Es triste que sea así, y que para ser feliz te compres un
perro que luego lo llevas de paseo en los transportes públicos, ruidosos de por
sí, y al animal le entre un ataque de estrés que ¡ni te cuento!. En definitiva,
el esposo y la esposa son seres humanos con derecho a ser felices en el
matrimonio por lo que uno y otra tendrán que renunciar a si mismos para hacer
feliz al otro.
Mientras en el noviazgo (o quizá más tarde) se aprende todo esto para que
luego no te des con un canto en los dientes, la población de Fuente Palmera
(Córdoba – España) te ofrece todo lo necesario para que vayas bellísima el día
de tu boda- Es una población que ya se hace llamar el Pueblo de las Novias pues
casi toda la población se dedica a los eventos matrimoniales. Muchos negocios se han reconvertido
en otros relacionados con lo que se precisa el día de la boda. Crean, diseñan,
cosen, venden vestidos de ensueño para que aquel día, aún sabiendo a qué te
enfrentas, estés tan guapa como tú quieres.
Y además, tienen pasarela propia y en la última, celebrada a primeros de octubre de 2015, ya han
tenido 15.000 visitas. Al parecer, primero tenían clientes de la comarca, de la
provincia, después de toda Andalucía y el resto de España, y ahora ya son
internacionales.
Aunque digan que el compromiso va de baja, que se lo
digan a los que venden vestidos, tocados y zapatos de novia, creo que dirían
otra cosa.