La
familia que reza unida permanece unida, es una frase que hemos repetido muchas veces desde que la
pronunciase por primera vez san Juan Pablo II. No nos cansaremos de buscar la
ocasión para hacerlo de nuevo porque
conlleva una certeza inmensa. Si la familia se reúne para alimentar el cuerpo
mortal, más provecho produce reunirse para alimentar el alma espiritual de cada uno.

Zenit: rezar en el matrimonio
*En la foto, Jornada de las Familias en el Santuario de Torreciudad, 17 de setiembre de 2016.